El inicio del ciclo escolar en el Estado de México está generando un considerable ajuste en las finanzas de las familias, que enfrentarán un aumento del 13.8% en sus gastos en comparación con el año anterior. Según un informe emitido por la Alianza Nacional de Pequeños Comerciantes (ANPEC), este incremento pone de manifiesto la presión económica a la que se ven sometidos los hogares mexiquenses a medida que se acerca la fecha de regreso a clases, programada para el 31 de agosto de 2026.
El estudio revela que, en promedio, cada familia desembolsará alrededor de 12 mil 433 pesos por cada estudiante de educación básica. Esta cifra incluye todos los insumos y servicios necesarios para el arranque del nuevo periodo lectivo, lo que ha llevado a muchos padres a replantear sus presupuestos quincenales, reducir gastos en otros ámbitos o incluso a solicitar créditos para poder afrontar estos costos adicionales.
Entre los principales gastos, se encuentra la adquisición de uniformes y calzado, que representa la mayor parte del presupuesto familiar. Se estima que para cada alumno se destinarán aproximadamente cuatro mil 895 pesos en este rubro, lo que abarca tanto el uniforme diario como el deportivo, además de zapatos y otros accesorios. A esto se suman los costos relacionados con útiles escolares y mochilas, que promedian tres mil 802 pesos, incluyendo materiales como libretas, lápices y colores.
Las cuotas escolares, aunque consideradas voluntarias, también impactan significativamente en el gasto promedio, con un coste que ronda los tres mil 200 pesos por institución. Además, las familias deben destinar cerca de 369 pesos para cubrir insumos de limpieza y mantenimiento de las aulas, lo que agrava aún más la carga financiera que se presenta al inicio del ciclo escolar.
El desafío económico no se limita a los gastos iniciales, ya que los costos asociados al transporte diario de los estudiantes añaden una presión adicional. Se estima que el gasto en traslados puede alcanzar los dos mil 500 pesos por estudiante, dependiendo de la distancia y el medio de transporte utilizado. Este panorama sugiere que las familias del Estado de México se preparan para un inicio de clases que no solo representa un retorno a la educación, sino también un reto financiero significativo.





